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¿Hacer todo por una persona mayor realmente la ayuda?

Foto del escritor: La Casa Sol Costa Rica
La Casa Sol Costa Rica
hace 8 minutos
3 min de lectura

Promover la autonomía también es una forma de cuidar

Cuando queremos y cuidamos a una persona mayor, es natural intentar facilitarle la vida. Le acercamos sus pertenencias, escogemos su ropa, le servimos los alimentos, respondemos algunas preguntas por ella o realizamos tareas que pensamos que podrían resultarle difíciles.

Estas acciones suelen nacer del cariño y del deseo de proteger. Sin embargo, existe una pregunta importante que vale la pena hacernos:


¿Ayudar en todo favorece realmente el bienestar de la persona mayor?



Ayudar no significa sustituir

Envejecer puede traer cambios físicos, sensoriales o cognitivos que hacen necesario recibir apoyo en determinadas actividades. Pero necesitar ayuda en un área no significa haber perdido la capacidad de participar en las demás.


Muchas veces, acciones aparentemente pequeñas tienen un gran valor: elegir qué ropa ponerse, decidir qué desea comer, servirse una bebida, organizar sus pertenencias, colaborar al poner la mesa, escoger una actividad o simplemente tener la oportunidad de expresar una preferencia.


Cuando hacemos automáticamente estas tareas por la persona, podemos estar eliminando oportunidades para que utilice capacidades que aún conserva.

Por eso, antes de intervenir podemos preguntarnos:


¿Necesita que lo haga por ella o necesita tiempo, orientación o una pequeña ayuda para hacerlo por sí misma?


Las actividades cotidianas también estimulan

La autonomía no se limita a realizar grandes tareas de manera independiente.

Vestirse requiere coordinación, planificación y toma de decisiones. Preparar una merienda sencilla implica atención y secuenciación. Escoger entre diferentes opciones estimula el lenguaje y la capacidad de decisión. Organizar objetos requiere atención, reconocimiento y habilidades motoras.


De esta manera, la vida cotidiana puede convertirse en un espacio natural para mantener capacidades físicas, cognitivas y funcionales.


A veces, la mejor ayuda es dar tiempo

Una situación frecuente ocurre cuando sabemos que la persona puede realizar una actividad, pero necesita más tiempo.


Por facilidad o rapidez, podemos sentir la necesidad de terminar la tarea por ella. Sin embargo, permitir que lo intente, respetar su ritmo y acompañarla durante el proceso también forma parte del cuidado.


Una estrategia sencilla consiste en ofrecer el apoyo de manera progresiva:


Primero permitir que lo intente. Luego orientar. Después brindar ayuda parcial y, únicamente cuando sea necesario, completar la actividad.


El objetivo nunca debe ser exigir independencia cuando existe una dificultad real, sino encontrar el equilibrio adecuado entre autonomía, seguridad y apoyo.


¿Y cuando existe deterioro cognitivo?

La presencia de deterioro cognitivo tampoco significa que la persona haya perdido automáticamente todas sus capacidades para elegir o participar.

En estos casos podemos adaptar la forma en que ofrecemos las oportunidades.


En lugar de preguntar:


“¿Qué quiere ponerse hoy?”


podemos mostrar dos prendas y decir:

“¿Prefiere la azul o la amarilla?”


En lugar de realizar una actividad completa por la persona, podemos identificar cuáles pasos todavía puede realizar y acompañarla únicamente en aquellos que requieren ayuda.

Las capacidades pueden cambiar, por lo que el acompañamiento también debe hacerlo.


Cuidar también es reconocer lo que permanece

En Casa Sol Centro de Rehabilitación y Estimulación Integral para Personas Adultas Mayores, trabajamos desde una visión que busca reconocer a la persona más allá de sus dificultades.


La Atención Centrada en la Persona nos invita a conocer su historia, preferencias, costumbres, capacidades y necesidades, procurando que continúe participando activamente en aquellas decisiones y actividades que forman parte de su vida.


Esto significa no enfocarnos únicamente en preguntar “¿en qué necesita ayuda?”, sino también:


¿Qué puede seguir haciendo?

¿Qué desea decidir?

¿Qué disfruta?

¿Cómo podemos adaptar el entorno para facilitar su participación?

Promover la autonomía no significa dejar de cuidar. Significa ofrecer el apoyo necesario sin sustituir innecesariamente las capacidades que la persona todavía conserva.


Porque cuidar también puede ser esperar, acompañar, adaptar, motivar y permitir intentar.


☀️ En Casa Sol creemos que cada capacidad que se conserva merece una oportunidad para seguir siendo utilizada.

Casa SolCentro de Rehabilitación y Estimulación Integral para Personas Adultas Mayores

 
 
 

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